Yo salí del hospital, y de vez en
cuando iba al instituto para volver a entrar lentamente en la rutina.
Un día quedé con un amigo de la infancia, Ton, que vivia en
Terrassa. A diferencia de mi familia, la suya le había educado en el
cristianismo, y recuerdo que cuando éramos pequeños, yo fui a pasar
unos dias de verano con ellos, y un domingo fuimos todos a la
iglesia. Yo no entendía aquella liturgia, pero por respeto a él y a
su familia, entré en la misa. El Cura hablaba, y de vez en cuando
todos respondían a la vez
--Amen.
Yo me sentí un poco estúpido, pero
movia los labios haciendo ver que seguía a la mayoría. Pues como iba diciendo, a los quince
años quedé un día con Ton. Él sabía los que me había pasado,
y hablamos un poco de creencias, política y filosofía.
--El comunismo es cristianismo.-- Dijo
él.
--Sí.-- Asentí yo.
--Se basa en la creencia en el fin
de la historia. Es el sustituto al paraíso celestial.
--Sí, no tiene sentido. Y para ello
hay que matar, hacer una revolución. Todo para entregar tu libertad
a un gobierno totalitario. Es absurdo.
Cambiamos de tema, y me enseñó un CD:
un recopilatorio de un grupo de Rock. The Very Best of Deep Purple.
--¿Los has escuchado?
--Pues no. ¿Están bien?
--Vaya si están bien. Son antiguos,
pero no han sido superados todavía.
Yo tomé prestado el CD, y en casa me
hize una copia en cassete. No comprendía. Aquello era brutal. Mejor
que cualquier cosa de las que ponen por la radio. Mezclaba música
clásica con rock, jazz, blues, todo a un ritmo apasionante lleno
de emoción y energía. De pequeño escuchaba Elvis, los Beatles,
Michael Jackson, pero aquello lo sobrepasaba. ¿Por qué no sonaba en
la radio? Más tarde descubrí que mis propios padres tenían unos
vinilos del grupo de su época de juventud: Stormbringer y Machine
Head. Pero nunca los escuchaban. Yo pasé a ser uno con mi walkman y
la cinta de Deep Purple que me había facilitado mi amigo. Aquello me
daba energía. Me daba ganas de vivir. Ganas de expresarme.
Salimos de la cárcel, metemos la
primera,
en el loro Deep Purple, chirrían las cuatro ruedas.
Vamos marcando el paso. Vamos rompiendo el hielo.
No hacemos ni puto caso de las señales del cielo.
...
en el loro Deep Purple, chirrían las cuatro ruedas.
Vamos marcando el paso. Vamos rompiendo el hielo.
No hacemos ni puto caso de las señales del cielo.
...
Me cargué los vinilos de mis
padres de tanto escucharlos. Aunque más adelante compré los CD's
remasterizados.
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